miércoles, 7 de mayo de 2014

Una posible seña de identidad malagueña: El ladrillo fingido

Aunque la generalización es un defecto, se puede decir que por norma general antiguamente se solía cubrir el ladrillo de las fábricas que formaban los muros de cerramiento de fachada, para protegerlo y sobre todo, porque el ladrillo tenía unas connotaciones humildes, de arquitectura  falta de recursos.

Sin embargo, en Málaga podemos observar que curiosamente el fenómeno está invertido, dentro de sus fachadas decoradas con pinturas murales, una gran cantidad de viviendas están decoradas resaltando este humilde elemento.

El profesor Eduardo Asenjo Rubio, en su obra Urbs Picta, expone sobre el ladrillo pintado:
"La apariencia fingida del material constructivo es uno de los motivos ornamentales que con más asiduidad se formulan en los diseños de las fachadas pintadas en Málaga, ya sea en versión simple, como con un carácter más decorativo."

Ladrillo pintado en fachada de lagar malagueño,
fechado en 1761
Ladrillo rehundido y avitolado en Iglesia de los
Santos Martires, con un intenso color almagra



















Sin entrar en el tema con pretensiones, el ladrillo fingido o pintado puede presentarse ejecutado mediante diversas técnicas, a partir de la junta del ladrillo, como es el rejuntado, el rehundido o el avitolado; y el puramente fingido, pintado sobre un fino revoco de cal.

Aquí un extracto sobre el "avitolado" del ladrillo, que recoge el profesor Ignacio Garate en su magnífica obra Artes de la Cal:
"Se realizaba en el mortero fresco una junta regleada con cangreja, que daba una sección semicircular. Cuando tiraba el mortero se rellenaba con mortero fresco con la llana. Se pasaba a continuación de un lado a otro el ángulo de una tablita de sección cuadrada, que daba el bisel; luego se bruñía a punta de paletín.
Esta compleja operación daba un mejor acabado que si se intentara realizar con el cangrejo con punta, en ángulo recto u otra herramienta cortante similar, que descarnaba los bordes, lo que conlleva retoques complicados."  
A pesar de los lastres que encontramos en cuanto a la protección, conservación y puesta en valor del patrimonio arquitectónico y urbanístico (ya sea desde los propietarios hasta la propia Gerencia, permisiva con la imparable y destructiva "renovación inmobiliaria") no sería descabellado potenciar esta tipología de pintura o decoración mural, ensalzándola como valor identificativo de la arquitectura malagueña.

Un conjunto histórico catalogado "Bien de Interés Cultural" como es el Centro Histórico de Málaga se merece un cuidado y una puesta en valor mucho más potente de la que estamos observando hoy en día. Por ello el rescatar esta decoración como seña de identidad, conservando lo que aún queda, e incluso incluyéndola en nuevas construcciones dentro del área histórica de la ciudad, estaría mucho más acorde con el entorno, que una arquitectura de estética "post-moderna" y similares, cada vez más abundante en el Centro.

Tenemos varios ejemplos de ciudades donde han potenciado cierto elemento decorativo en su arquitectura. En Segovia han hecho del esgrafiado su seña de identidad, incluyéndolo incluso en nueva arquitectura de manera muy elegante. Porque un edificio sea nuevo, no está obligado a guardar un diseño "post-modernista" de manera dictatorial. Esta decoración en los edificios hace de Segovia una ciudad especial, y los segovianos reconocen así que el patrimonio puede ser una fuente importante de atracción del turismo. Sin embargo, en Málaga el turismo de sol y playa, junto con la "cultura comercial" que se impone desde hace años, hace estragos con el verdadero patrimonio cultural.

Ejemplo de fachada con el bello esgrafiado segoviano, en la ciudad que le da nombre.
Enlace

Otro caso es Barcelona. El estuco y esgrafiado es seña de identidad de esta ciudad, y como tal, se esfuerzan por conservarlo. Estos elementos decorativos se pueden encontrar en edificios incluso del siglo XX y en barrios como Clot que están más alejados del núcleo del centro histórico.

Distinguida fachada estucada en el barcelonés barrio de Clot.
Enlace google maps

La adopción del ladrillo fingido y su incentivación sería positivo para el mercado laboral, ya que necesitaría de aplicadores cualificados, formados en las artes de la cal, conocedores de las buenas técnicas de albañilería. Las ventajas no se quedarían ahí, ya que esos mismos albañiles cualificados podrían intervenir en restauraciones de patrimonio arquitectónico,-muy abundante en nuestra provincia- con resultados más profesionales que los que estamos acostumbrados a ver. Además, la arquitectura bioclimática y la bioconstrucción utilizan materiales tradicionales como la cal, con lo que el abanico de posibilidades laborales se amplia.

Aplicadores profesionales especializados en
el esgrafiado. Imagen obtenida de "Cal y Grafía"
El profesor Eduardo Asenjo incluye en su obra literaria un inventario de inmuebles con pinturas murales en sus fachadas, de los cuales alrededor de un tercio presenta ladrillo fingido o pintado. Muchos de ellos ya han sido demolidos o no se conservan adecuadamente. Mientras escribo estas lineas recuerdo lo que expresaba Torre Vigía hace unos días:
"Por desgracia, esas decisiones dependen en gran medida de técnicos municipales, cuyos jefes están más preocupados en facilitar la renovación urbanística que en rescatar las muestras artísticas de nuestro pasado."
Y es que resulta curioso que los técnicos que menciona, responsables de decidir sobre la conservación de dichas fachadas, hayan permitido tal descalabro patrimonial.

Relación de inmuebles con ladrillo pintado, del profesor Eduardo Asenjo:

Agustín Parejo, s/n  
Correo Viejo, 18
Andrés Pérez, 7
Empedrada, 6
Andrés Pérez, 13
Fresca, s/n
Calvo, 17
Hinestrosa, 13
Carretería, 65
Horno, 12
Carretería, 90
Hoyo de Esparteros, 5
Císter, 1
Huerta del Obispo, 2
Compañía, 22
Huerta del Obispo, 13
Jaboneros, 73
Plaza de la Constitución, 11 - 13
Mártires, 5 - 7
Puente, 33
Mártires, 19
Rayito, 7
Molinillo del Aceite, 10
Rosaleda, 6
Muro de las Catalinas, 10
Salinas, 6
Nosquera, 16
Santa María, 22
Nueva, 9
Santuario de la Victoria, 7
Nuño Gómez, 21
Segura, 19
Tomás de Cózar, 3


Plano donde se sitúan los inmuebles indicados en la relación.
Puedes aumentarlo pinchando encima.
Es muy probable que en este listado no estén todos, de hecho es muy posible que sea una pequeña parte de los que realmente existieron. Algunos blogs y periódicos como "Pinturas Murales de Málaga" y "La Opinión" han denunciado casos de desprotección, como en calle Trinidad 17, finalmente demolida. Aquí tenéis los enlaces correspondientes

Solicitación de protección para algunos inmuebles
Poderoso caballero es don dinero
Indicios de pinturas murales en calle Carril, 34 y Empedrada, 22.
Artículo en La Opinión: Pinturas murales poco protegidas
Denuncia por Torre Vigía de demolición de vivienda con pinturas murales en calle Altozano



Para terminar, dejo algunas imágenes de restauraciones, otros casos lamentables donde se han perdido las decoraciones, y edificios que deberían ser conservados.

Restauración ejemplar en
Molinillo del aceite,  10.

El museo del vidrio nos muestra lo que podría haber sido
Málaga si se hubiera antepuesto la sensibilidad por el
patrimonio a la especulación urbanística.
La fotografía es del blog Salvemos Málaga
Vivienda con posibles pinturas murales
en forma de ladrillo fingido en calle
Nuño Gómez

Calle Postigo de San Agustín. A pesar
de estar recientemente restauradas, las pinturas
se están perdiendo por el deterioro que presenta.

Parte posterior del torreón de la iglesia de
San Agustín.

Detalle del torreón que deja entrever
la posible existencia de ladrillo fingido
en unas marcas de tono almagra
Acueducto de San Telmo, justo antes de llegar
a la Alegría de la Huerta. Se trata de un elemento B.I.C.
que como muchos otros esta totalmente abandonado.

Puerta Nueva, 3

Detalle del ladrillo avitolado que se esconde
debajo del enfoscado de cemento

Calle Empedrada, 13. Esconde decoración mural
debajo de la pintura blanca.

Otro posible caso con decoración mural
en calle Empedrada, 19.

Calle Carril, 40. 
Calle Carril nº 34. Una de las últimas muestras
de arquitectura vernácula del barrio de la Trinidad
con posibles pinturas murales en su fachada que
ha sido demolida recientemente.
Varios siglos de historia mandados al vertedero.
(Enlace)

Ladrillo fingido en calle Fresca. EL resultado de
la intervención deja mucho que desear.

Se puede apreciar que la decoración está ejecutada
con pintura plástica. Ejemplo representativo
de intervenciones cutres tan frecuentes en el patrimonio.

Lo que quedó de Empedrada, 6.

Lo que ahora son los baños "árabes" de la plaza de los Mártires
antes era un edificio con ladrillo fingido.

Actual edificio de los baños árabes.
Se podía haber implantado el negocio sin
deshacerse del edificio ni mucho menos
de la fachada original.
Fachada original, representativa del barroco malagueño
sacrificada por una imitación de baños arabes.
(Cortesía de Blog Edifeicios)

La parte trasera es una fachada de nueva ejecución, aunque
la empresa Hamman Al-Andalus se jacta de haber rehabilitado
la fachada. Supuestamente la fachada original está detrás
de ésta (tal cual), personalmente no encuentro
el sentido de dejarla oculta.

La placa donde alardean de la falsa rehabilitación.


La fachada trasera original con su aparejo visto,
apuntalada despues de haber vaciado el edificio.
(Cortesía de Blog Edifeicios)

El ladrillo fingido de la iglesia de San Julián es ejemplo
de lo que no hay que hacer en restauración

En el listado de Eduardo Asenjo se incluye la calle Segura, 19.
No he podido conseguir entender a que inmueble se refiere,
aun así, en esta calle no queda nada de lo que fue en su día.

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