sábado, 31 de mayo de 2014

IGLESIA DE SANTIAGO: Una propuesta para la subsanación de humedades basada en la arquitectura tradicional

Introducción: La iglesia más antigua de Málaga, en peligro.

Últimamente, los malagueños hemos podido ver en las redes sociales denuncia y preocupación por el mal estado de la iglesia de Santiago. Lo cierto es que la alarma está justificada, y no es para menos, se trata de uno de los edificios más antiguos de la ciudad.

El valor patrimonial de la iglesia es indiscutible. Tanto es así, que se encuentra catalogada como Bien de Interés Cultural, (así como su entorno) siendo su aprobación publicada en el BOJA nº 249 del 28 de diciembre de 2006 Página 89. Es recomendable leer este documento para entender los valores patrimoniales que están en peligro.

Reseña histórica

La iglesia de Santiago es una de las primeras cuatro iglesias fundadas a raíz de la conquista de Málaga en 1490. Se especula con el hecho de que se aprovechase una antigua mezquita, utilizando el minarete como torre para la iglesia cristiana, algo usual en esa época. Sea así o no, lo cierto es que además de la torre, posee otros elementos de tradición mudéjar que se han conservado hasta la actualidad a pesar de las muchas reformas sufridas.

Antiguo grabado de
la Iglesia de Santiago (Fuente)

En el siglo XVIII se acomete una reforma de consideración donde se cambian las naves laterales y se ciega la portada principal de origen mudéjar. También se oculta el artesonado con una bóveda de cañón encamonada, con profusas yeserías propias del barroco. Cada vez van quedando menos señas mudéjares en la iglesia.

La torre con paño de sebka. Se especula con
la posibilidad de que sea un antiguo minarete
reaprovechado, o por el contrario, una torre
de estilo mudéjar eregida expresamente
para la iglesia

Pasando a una etapa más actual, Santiago afronto una gran reforma dirigida por el arquitecto Enrique Atencia consecuencia de los daños que acarreaba el templo y los desperfectos sufridos en el 1936. En su proyecto ya muestra preocupación por las intensas humedades que sufre el edificio.

Otras intervenciones más recientes,como las de 1992, repararon las cubiertas del edificio y tres años más tarde, en 1995, se ejecutaron obras de pintura y acondicionamiento, además de reformarse el sistema de iluminación en el interior. En 1999 se intervino la torre y finalmente, en 2009 se recuperaron las pinturas murales de su fachada.

Ninguna de las reformas se enfrenta con el problema principal y que hoy día está deteriorando la iglesia a pasos agigantados, las humedades.


Iglesia de Santiago aún pintada de blanco (Fuente)
Iglesia de Santiago en la actualidad




















Estado actual y factores de degradación

Se dice que para que un edificio sea duradero, debe tener unas buenas botas y un buen sombrero. La cuestión del sombrero se resolvió allá por el año 1992. Sin embargo, el edificio está totalmente descalzado. El alto nivel freático ayuda a que el agua ascienda por capilaridad degradando la base del edificio, y la naturaleza del terreno facilita que el edificio asiente peligrosamente.

La raíz de los problemas: Las aguas subálveas y el suelo.

Los inconvenientes a la hora de construir en el Centro Histórico pasan de forma repetitiva por el alto y oscilante nivel freático y un suelo débil donde cimentar.

De una forma un tanto simple, debemos entender el núcleo de la ciudad como una gran depósito de arcillas y limos, con algunas eminencias rocosas (Monte Gibralfaro) o arcillosas (el Ejido). La sedimentación de estos materiales conformo el suelo donde se asienta la iglesia.


Grabado de los albores de la ciudad de Málaga
 (Autor: Alvaro Amaya Ríos)


La arcilla y los limos no configuran desde luego un terreno ideal para sostener edificaciones. Se hace necesario el diseño a conciencia de la cimentación para llegar al firme o adaptarse a la poca capacidad portante del suelo. Además, este suelo, esta surcado por aguas subálveas procedentes de las filtraciones de las eminencias periféricas, así como del propio cauce subálveo del río de la ciudad, Guadalmedina, lo que complica aún más la situación.

Cimentaciones en la zona de Pozos Dulces, donde es
visible el alto nivel freático.

Detalle de cimentación cercana al Guadalmedina, donde se
observa con claridad los rellenos antrópicos seguido
de terreno conformado por limos y arcillas.


Las aguas subálveas (o subterráneas) en Málaga han sido una constante en toda su historia. Civilizaciones anteriores se surtían de ellas. Guillen Robles ya nos habla en Málaga Musulmana sobre una opulenta casa en calle Beatas: “...en la que había jardines, una noria y un baño…”.

Para profundizar un poco más, os puedo dejar una interesante comunicación, realizada por Carmen Peral Bejarano, Jefa del Servicio de Arqueología del Ayuntamiento de Málaga, en la que habla sobre esta infraestructura hidráulica en base a los trabajos arqueológicos realizados en la ciudad.

Existe la creencia popular de que próximo a la iglesia de Santiago pasa un caudal subterraneo de agua, responsable de las terribles humedades del edificio. Pero en contra de esta idea, no he podido hallar datos objetivos sobre su existencia.

Sin embargo eso no quita que se produzcan filtraciones y corrientes subálveas que se han mencionado provenientes de la zona inmediatamente superior.



Podemos idealizar una situación en la que la falta de capacidad del arroyo calvario (embovedado), así como filtraciones de las eminencias cercanas, de lugar a aguas subálveas que se infiltran a través del terreno arcillo-limoso, dirigiéndose por trayectos naturales como el de calle Granada, repartiéndose de forma anárquica, como demostraría el pozo de la Catedral, alimentado muy posiblemente por estas aguas.

Queda planteada entonces una situación que bien podría ser la real, y que me servirá de referente para entender el porqué de los daños.

Patologías.

El resultado de la situación descrita es visible: Una degradación de forma continuada en prácticamente todos los muros y pilares del edificio, que se refleja visualmente mediante eflorescencias y manchas de humedad, alcanzando estas cotas de hasta 3 metros,y grietas resultantes en su mayoría por el asiento de la estructura.

El agua presente en el empapado terreno asciende por capilaridad, actuando el muro como una autentica esponja hasta que logra salir al exterior y evaporarse.


Primera capilla justo a la entrada del edificio.
El daño es obvio.

A la derecha de la puerta, en el interior
de la iglesia, se puede observar que las
humedades alcanzan una altura próxima a
los tres metros.

Antigua capilla sacramental, hoy dedicada al
culto de la Inmaculada Concepción.
Aquí la humedad alcanza una cota elevada



La imagen habla por sí sola

En la zonas interiores el deterioro por la humedad
es mucho más visible.
Los zócalos de piedra se están degradando


Las actuaciones llevadas a cabo por Enrique Atencia en los años cuarenta, favorece la aparición de estas patologías. El sellado de las criptas no ayuda a la correcta ventilación de un espacio que podría servir para eliminar humedad, actuando como “forjado sanitario” y la aplicación de morteros con impermeabilizantes resta transpiración, con lo que el agua asciende a mayor altura ampliando así su área de daño. Por otro lado, habría que analizar el valor y antigüedad de los zócalos de piedra que revisten los bajos de muros y pilares, ya que bloquean de igual manera la transpiración y deberían ser eliminados, aunque fuera parcialmente.




En la fachada principal existen fisuras a 45º
indicadoras de un esfuerzo a cortante por
el asiento de una parte de la estructura.

Esta es una de las grietas más escandalosas
de las que sufren los arcos.


Casi todas las grietas se sitúan en la zona de la
clave del arco

Entre el muro de fachada y la bóveda sobre el coro
existe una grieta importante.

La grieta continua hasta la zona inferior del coro



Por si fuera poco, tenemos muestras que indican un posible reasentamiento del edificio. Las aguas subálveas pueden ejercer una acción de “lavado”, esto es, una retirada progresiva del material más fino ubicado en la zona donde apoya el edificio, provocando un asentamiento del terreno para ocupar el hueco dejado por ese material.



Planteamiento de posibles intervenciones

Llega ahora el momento de plantear soluciones viables –y argumentadas- para reducir los daños que sufre la iglesia. También hago un repaso por las acciones típicas que se suelen llevar a cabo en estos casos y que pueden llegar a ser contraproducentes. Con lo cual, expongo un planteamiento a muy grandes lineas de lo que debería ser la intervención.

El objetivo, claro está, es realizar una intervención duradera, lo más barata posible y de calidad. Recordemos aquella frase: "Hacer mal las obras es de ricos, que las pueden pagar dos veces". Más vale gastar un poco más, y reflexionar sobre la intervención, para no tener que subsanar errores, como ocurría hace poco, cuando hubo que gastar unos diez mil euros para arreglar los bajos de la fachada que ya se habían reparado anteriormente.


Bajos de la fachada picados para reparar el revestimiento
Fotografía de La Opinión - (Fuente)

Como en cualquier intervención monumental, se debería hacer estudios previos, análisis catas y pruebas que arrojen luz y facilite la toma de decisiones. Estas tareas previas suelen limitarse o incluso omitirse para ahorrarse unos duros, pero nada más lejos de la realidad. Los estudios previos no son tan caros y pueden llegar a abaratar costes de obra, evitando fallos e imprevistos.

Humedades

El principio para la eliminación de humedades -al contrario de lo que se suele hacer- es facilitar la transpiración y la evaporación (lo que nombraré como evotranspiración).

El agua asciende por el muro debido al proceso de capilaridad, derivado de la tensión superficial del agua. El agua seguirá ascendiendo por el entramado poroso de los materiales del muro, al igual que ocurre en el sistema circulatorio de los vegetales, hasta que encuentre una salida. En este caso la salida es una zona del muro que tenga bastante porosidad y el ambiente exterior sea seco (o mejor dicho, tenga menor humedad relativa que el muro) de tal manera que se produce la evotranspiración.

En la iglesia, la evotranspiración del agua del muro se dificulta, con lo que sigue ascendiendo hasta alcanzar una zona suficientemente porosa, en ocasiones hasta los tres metros de altura. El objetivo es facilitar por todos los medios, que ese proceso de evotranspiración se dé mucho antes.

Para ello propongo:

 - Drenaje aéreo: El sistema se basa en un circuito de material cerámico muy poroso, de sección circular o semicircular, que puede estar en contacto directo con el terreno o sobre encachado de grava o de bolos, y con una entrada y salida de aire. La salida será una chimenea situada estratégicamente y pintada de negro, color que ayuda a calentar el aire dentro de esta, forzar su ascenso y creando una corriente de aire en el circuito.

El conducto de entrada y salida de aire debería ser más ancho que el circuito del suelo, con el objetivo de propiciar el efecto Venturi, es decir, que la masa de aire del interior del circuito tenga velocidad, generando así un flujo turbulento que ayuda a la evaporación de la humedad del suelo, rompiendo la capa limítrofe de este.

Con este sistema lo que se consigue es desecar las zona más superficiales del suelo, forzando un gradiente de humedad. El agua irá a esas zonas más secas del suelo en vez de subir por el muro.

 - Cámara bufa: Ante la dificultad de crear drenajes usuales por la elevada cota del alcantarillado, se podría optar por crear una cámara bufa al pie del muro en la zona exterior. De esta manera, se ayudaría a que la humedad del muro fuera expulsada a una cota baja, evitando su ascensión y los daños en los revestimientos. Esta opción se debería combinar con un drenaje superficial  de las aguas de lluvia, como se detalla en la imagen.

Esquema muy básico de los diferentes drenajes propuestos.


 - Revestimientos de cal: Las paredes de la iglesia están revestidas de morteros de cemento con impermeabilizantes y zócalos de piedra, lo que empeora el problema de las humedades imposibilitandose la salida al agua, que asciende por el muro hasta cotas altas. Sería necesario eliminar dichos revestimientos para sustituirlos por otros de mortero de cal, con una transpirabilidad mayor.
Al igual pasa con las pinturas. Se observa sin mucha dificultad que las pinturas son de origen petroquímico, con lo que restan mucha transpirabilidad a la superficie. Sería adecuado eliminarlas de las zonas dañadas, y sustituirlas por pinturas a la cal.

 - Solera de cal: Encima del drenaje aéreo, lo correcto sería ejecutar una solera de cal, que posteriormente recibirá el solado de mármol actual. La solera de cal, posee una buena difusividad al vapor de agua o transpirabilidad. Al contrario de lo que se podría pensar, tiene una buena resistencia a compresión, muy suficiente para el tránsito de personas propio de una iglesia. La cal más apropiada a usar en este caso sería hidráulica 3’5. La solera de cal no produce migraciones de sales a los revestimientos, como ocurre con el cemento, evitando eflorescencias.



Planta de la iglesia basada en la que aparece en
 "Málaga Mudejar" de la profesora María Dolores Aguilar


En este caso, un pozo con bomba de achique sería contraproducente, ya que el agua que se vierte al alcantarillado puede contener arcillas y limos disueltos en el agua, a pesar de los correspondientes filtros, ayudando a “descalzar” la iglesia.

Los drenajes usuales de árido y tubo de drenaje serían insuficientes, ya que lo necesario en este caso es crear gradiente de humedad, o dicho de otra manera: secar. Por otro lado, la cota de alcantarillado es alta para dicho tipo de drenaje.

Como hemos visto, se puede actuar para eliminar las humedades de un edificio sin necesidad de recurrir a acciones costosas y agresivas como el corte de muros por la base para posterior relleno con resinas, ni a otras contraproducentes y menos efectivas como la inyección de resinas en el propio muro. Muchas veces aplicar el sentido común y las practicas tradicionales es lo mas sensato y económico.


Asientos

Es obvio que la iglesia tiene problemas estructurales, así lo muestran las diversas grietas vistas en las patologías. Este es un tema delicado, que requeriría un estudio concienzudo de la estructura del edificio y su asentamiento.

La tónica general en estos casos es crear una losa arriostrante. Esto no es más que una estructura en el suelo, de cierto espesor, que “ata” entre si los elementos estructurales, muros y pilares. A primera vista parece oportuno, sin embargo, técnicos de amplísima experiencia en construcción tradicional, como Laurent Coquemont, afirman lo contrario. Si lo analizamos, veremos que puede ser una solución contraproducente.

La losa arriostrante trabaja de forma solidaria, es decir, transmite por igual los esfuerzos a toda la estructura. Por ejemplo, si un pilar asienta, la solera va a trabajar para evitarlo, transmitiendo los esfuerzos al resto de la estructura.

Sin embargo, la estructura de la iglesia no está preparada para trabajar de forma solidaria. La solidaridad es algo particular de las estructuras modernas de hormigón armado. Los muros de mampuesto y ladrillo de la iglesia trabajan de forma individual, y cuando se le obliga a trabajar de forma solidaria, soportando tracciones u otros esfuerzos para los que no están preparados, se daña la estructura.

Con este esquema intento explicar visualmente como la solera intenta "sujetar" el pilar que se hunde al ceder el terreno, generando tensiones en la parte opuesta dañinas para la estructura.


La solución habría que estudiarla, pero creo que lo acertado sería fortalecer la cimentación de muros y pilares de forma individual, actuando en las zonas afectadas por fallos del terreno portante.

Por otro lado, el problema de las humedades se vería empeorado. La solera arriostrante limita la transpiración del suelo, aumentando la ascensión capilar de la humedad por los muros.


Para finalizar…

Espero que el aporte realizado aquí de mi criterio profesional sea útil para una intervención que ya se hace urgente. Desconozco la postura de las administraciones competentes y del propietario del monumento, pero no podemos dejar de recordar que se trata de un Bien de interés Cultural, y haciéndome eco de las palabras volcadas en el blog Cortijos y Lagares, según la Ley Andaluza de Patrimonio Histórico tanto administraciones como dueños  tienen una importante responsabilidad en el cuidado y conservación del edificio monumental.


Para cualquier duda o consulta: jpalenzuelaillan@gmail.com

miércoles, 14 de mayo de 2014

Curso de especialización - LA CAL Y LA TIERRA EN EL PATRIMONIO HISTÓRICO: Protección y conservación de los edificios de tierra

En la primera semana del mes de Abril, se llevo a cabo en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, un curso teórico-practico sobre los principales materiales que conforman nuestro patrimonio histórico arquitectónico: La cal y la tierra.

Se hacía necesario llevar a cabo iniciativas como esta, ya que el patrimonio ibérico, tanto el histórico-monumental, y vernacular, esta construido en su mayoría con tierra y cal.

A nivel local, en Málaga tenemos ejemplos representativos que van desde lo monumental, como son las murallas medievales de la ciudad, o el acueducto de San Telmo, al infinito patrimonio vernacular, donde destacan los cortijos y lagares.

Parte inferior de la muralla medieval visible desde calle Carretería
donde se observa la tapia (árido y arcilla a compresión) que
conforma la muralla.

Puente del "Sastre", acueducto de San Telmo, donde el ladrillo
forma cajones presumiblemente rellenos con tapia.

Ruinas de lagar malagueño donde se aprecia el uso de tapia.

Este tipo de cursos, además de aportar las bases teórico-practicas sobre el uso de estos magníficos materiales, viene a romper tópicos y prejuicios desfavorables basados en ideas falsas acerca de sus propiedades. Tópicos y prejuicios que han ayudado a la desaparición progresiva del saber hacer, tanto desde el punto de vista de las técnicas de construcción como del mantenimiento.

El hecho de que este tipo de materiales y técnicas quedasen relegadas al olvido, ha provocado infinidad de intervenciones perjudiciales, debido al desconocimiento de técnicos y albañiles. Este curso vienen a recuperar dicho conocimientos, ayudando a que los agentes intervinientes en el patrimonio posean unas nociones básicas sobre dichas técnicas constructivas.

El curso fue organizado por el IAPH con la colaboración de la Asociación Cultural Hornos de la Cal de Morón, que tanto esta haciendo por recuperar y difundir los conocimientos sobre construcción tradicional que habían sido relegados al ostracismo.

El encargado de impartir el curso, Laurent Coquemont, impresiono a los asistentes con sus exposiciones, experiencias y demostraciones. Nosotros, los técnicos, estamos habituados a adquirir conocimientos desde la teoría para llevarlos a la practica, Pero con Laurent en cierta manera se invierte el proceso, y se llega al conocimiento a través de la experiencia, para posteriormente confrontarlo con la teoría, dando un resultado formidable, abriendo los ojos de los participantes ante obviedades que pocas veces nos paramos a analizar.

El experto en construcción en tierra, Laurent Coquemont
explicando el comportamiento del mortero de arcilla.

Se realizaron morteros con diferentes tipos de tierras
para comprobar posteriormente mediante
la aplicación, sus diferentes propiedades y cualidades 

Entre otras cosas, durante el curso se procedió a identificar y diferenciar las distintas técnicas constructivas, las patologías más comunes, los procedimientos básicos para la intervención del patrimonio, además de aspectos mas prácticos como aprender a diferenciar el tipo de tierra mediante sencillas técnicas empíricas, así como el potencial constructivo de dichos materiales.


La cohesión de la tierra se puede apreciar mediante la prueba
del "chorizo" o rulo de tierra. 

Desde aquí, agradecer a Laurent Coquemont y los organizadores, por recuperar y difundir la construcción  tradicional.






miércoles, 7 de mayo de 2014

Una posible seña de identidad malagueña: El ladrillo fingido

Aunque la generalización es un defecto, se puede decir que por norma general antiguamente se solía cubrir el ladrillo de las fábricas que formaban los muros de cerramiento de fachada, para protegerlo y sobre todo, porque el ladrillo tenía unas connotaciones humildes, de arquitectura  falta de recursos.

Sin embargo, en Málaga podemos observar que curiosamente el fenómeno está invertido, dentro de sus fachadas decoradas con pinturas murales, una gran cantidad de viviendas están decoradas resaltando este humilde elemento.

El profesor Eduardo Asenjo Rubio, en su obra Urbs Picta, expone sobre el ladrillo pintado:
"La apariencia fingida del material constructivo es uno de los motivos ornamentales que con más asiduidad se formulan en los diseños de las fachadas pintadas en Málaga, ya sea en versión simple, como con un carácter más decorativo."

Ladrillo pintado en fachada de lagar malagueño,
fechado en 1761
Ladrillo rehundido y avitolado en Iglesia de los
Santos Martires, con un intenso color almagra



















Sin entrar en el tema con pretensiones, el ladrillo fingido o pintado puede presentarse ejecutado mediante diversas técnicas, a partir de la junta del ladrillo, como es el rejuntado, el rehundido o el avitolado; y el puramente fingido, pintado sobre un fino revoco de cal.

Aquí un extracto sobre el "avitolado" del ladrillo, que recoge el profesor Ignacio Garate en su magnífica obra Artes de la Cal:
"Se realizaba en el mortero fresco una junta regleada con cangreja, que daba una sección semicircular. Cuando tiraba el mortero se rellenaba con mortero fresco con la llana. Se pasaba a continuación de un lado a otro el ángulo de una tablita de sección cuadrada, que daba el bisel; luego se bruñía a punta de paletín.
Esta compleja operación daba un mejor acabado que si se intentara realizar con el cangrejo con punta, en ángulo recto u otra herramienta cortante similar, que descarnaba los bordes, lo que conlleva retoques complicados."  
A pesar de los lastres que encontramos en cuanto a la protección, conservación y puesta en valor del patrimonio arquitectónico y urbanístico (ya sea desde los propietarios hasta la propia Gerencia, permisiva con la imparable y destructiva "renovación inmobiliaria") no sería descabellado potenciar esta tipología de pintura o decoración mural, ensalzándola como valor identificativo de la arquitectura malagueña.

Un conjunto histórico catalogado "Bien de Interés Cultural" como es el Centro Histórico de Málaga se merece un cuidado y una puesta en valor mucho más potente de la que estamos observando hoy en día. Por ello el rescatar esta decoración como seña de identidad, conservando lo que aún queda, e incluso incluyéndola en nuevas construcciones dentro del área histórica de la ciudad, estaría mucho más acorde con el entorno, que una arquitectura de estética "post-moderna" y similares, cada vez más abundante en el Centro.

Tenemos varios ejemplos de ciudades donde han potenciado cierto elemento decorativo en su arquitectura. En Segovia han hecho del esgrafiado su seña de identidad, incluyéndolo incluso en nueva arquitectura de manera muy elegante. Porque un edificio sea nuevo, no está obligado a guardar un diseño "post-modernista" de manera dictatorial. Esta decoración en los edificios hace de Segovia una ciudad especial, y los segovianos reconocen así que el patrimonio puede ser una fuente importante de atracción del turismo. Sin embargo, en Málaga el turismo de sol y playa, junto con la "cultura comercial" que se impone desde hace años, hace estragos con el verdadero patrimonio cultural.

Ejemplo de fachada con el bello esgrafiado segoviano, en la ciudad que le da nombre.
Enlace

Otro caso es Barcelona. El estuco y esgrafiado es seña de identidad de esta ciudad, y como tal, se esfuerzan por conservarlo. Estos elementos decorativos se pueden encontrar en edificios incluso del siglo XX y en barrios como Clot que están más alejados del núcleo del centro histórico.

Distinguida fachada estucada en el barcelonés barrio de Clot.
Enlace google maps

La adopción del ladrillo fingido y su incentivación sería positivo para el mercado laboral, ya que necesitaría de aplicadores cualificados, formados en las artes de la cal, conocedores de las buenas técnicas de albañilería. Las ventajas no se quedarían ahí, ya que esos mismos albañiles cualificados podrían intervenir en restauraciones de patrimonio arquitectónico,-muy abundante en nuestra provincia- con resultados más profesionales que los que estamos acostumbrados a ver. Además, la arquitectura bioclimática y la bioconstrucción utilizan materiales tradicionales como la cal, con lo que el abanico de posibilidades laborales se amplia.

Aplicadores profesionales especializados en
el esgrafiado. Imagen obtenida de "Cal y Grafía"
El profesor Eduardo Asenjo incluye en su obra literaria un inventario de inmuebles con pinturas murales en sus fachadas, de los cuales alrededor de un tercio presenta ladrillo fingido o pintado. Muchos de ellos ya han sido demolidos o no se conservan adecuadamente. Mientras escribo estas lineas recuerdo lo que expresaba Torre Vigía hace unos días:
"Por desgracia, esas decisiones dependen en gran medida de técnicos municipales, cuyos jefes están más preocupados en facilitar la renovación urbanística que en rescatar las muestras artísticas de nuestro pasado."
Y es que resulta curioso que los técnicos que menciona, responsables de decidir sobre la conservación de dichas fachadas, hayan permitido tal descalabro patrimonial.

Relación de inmuebles con ladrillo pintado, del profesor Eduardo Asenjo:

Agustín Parejo, s/n  
Correo Viejo, 18
Andrés Pérez, 7
Empedrada, 6
Andrés Pérez, 13
Fresca, s/n
Calvo, 17
Hinestrosa, 13
Carretería, 65
Horno, 12
Carretería, 90
Hoyo de Esparteros, 5
Císter, 1
Huerta del Obispo, 2
Compañía, 22
Huerta del Obispo, 13
Jaboneros, 73
Plaza de la Constitución, 11 - 13
Mártires, 5 - 7
Puente, 33
Mártires, 19
Rayito, 7
Molinillo del Aceite, 10
Rosaleda, 6
Muro de las Catalinas, 10
Salinas, 6
Nosquera, 16
Santa María, 22
Nueva, 9
Santuario de la Victoria, 7
Nuño Gómez, 21
Segura, 19
Tomás de Cózar, 3


Plano donde se sitúan los inmuebles indicados en la relación.
Puedes aumentarlo pinchando encima.
Es muy probable que en este listado no estén todos, de hecho es muy posible que sea una pequeña parte de los que realmente existieron. Algunos blogs y periódicos como "Pinturas Murales de Málaga" y "La Opinión" han denunciado casos de desprotección, como en calle Trinidad 17, finalmente demolida. Aquí tenéis los enlaces correspondientes

Solicitación de protección para algunos inmuebles
Poderoso caballero es don dinero
Indicios de pinturas murales en calle Carril, 34 y Empedrada, 22.
Artículo en La Opinión: Pinturas murales poco protegidas
Denuncia por Torre Vigía de demolición de vivienda con pinturas murales en calle Altozano



Para terminar, dejo algunas imágenes de restauraciones, otros casos lamentables donde se han perdido las decoraciones, y edificios que deberían ser conservados.

Restauración ejemplar en
Molinillo del aceite,  10.

El museo del vidrio nos muestra lo que podría haber sido
Málaga si se hubiera antepuesto la sensibilidad por el
patrimonio a la especulación urbanística.
La fotografía es del blog Salvemos Málaga
Vivienda con posibles pinturas murales
en forma de ladrillo fingido en calle
Nuño Gómez

Calle Postigo de San Agustín. A pesar
de estar recientemente restauradas, las pinturas
se están perdiendo por el deterioro que presenta.

Parte posterior del torreón de la iglesia de
San Agustín.

Detalle del torreón que deja entrever
la posible existencia de ladrillo fingido
en unas marcas de tono almagra
Acueducto de San Telmo, justo antes de llegar
a la Alegría de la Huerta. Se trata de un elemento B.I.C.
que como muchos otros esta totalmente abandonado.

Puerta Nueva, 3

Detalle del ladrillo avitolado que se esconde
debajo del enfoscado de cemento

Calle Empedrada, 13. Esconde decoración mural
debajo de la pintura blanca.

Otro posible caso con decoración mural
en calle Empedrada, 19.

Calle Carril, 40. 
Calle Carril nº 34. Una de las últimas muestras
de arquitectura vernácula del barrio de la Trinidad
con posibles pinturas murales en su fachada que
ha sido demolida recientemente.
Varios siglos de historia mandados al vertedero.
(Enlace)

Ladrillo fingido en calle Fresca. EL resultado de
la intervención deja mucho que desear.

Se puede apreciar que la decoración está ejecutada
con pintura plástica. Ejemplo representativo
de intervenciones cutres tan frecuentes en el patrimonio.

Lo que quedó de Empedrada, 6.

Lo que ahora son los baños "árabes" de la plaza de los Mártires
antes era un edificio con ladrillo fingido.

Actual edificio de los baños árabes.
Se podía haber implantado el negocio sin
deshacerse del edificio ni mucho menos
de la fachada original.
Fachada original, representativa del barroco malagueño
sacrificada por una imitación de baños arabes.
(Cortesía de Blog Edifeicios)

La parte trasera es una fachada de nueva ejecución, aunque
la empresa Hamman Al-Andalus se jacta de haber rehabilitado
la fachada. Supuestamente la fachada original está detrás
de ésta (tal cual), personalmente no encuentro
el sentido de dejarla oculta.

La placa donde alardean de la falsa rehabilitación.


La fachada trasera original con su aparejo visto,
apuntalada despues de haber vaciado el edificio.
(Cortesía de Blog Edifeicios)

El ladrillo fingido de la iglesia de San Julián es ejemplo
de lo que no hay que hacer en restauración

En el listado de Eduardo Asenjo se incluye la calle Segura, 19.
No he podido conseguir entender a que inmueble se refiere,
aun así, en esta calle no queda nada de lo que fue en su día.