domingo, 24 de mayo de 2015

¿MURALLA MEDIEVAL O MODERNA?


Toda intervención de restauración del patrimonio es delicada, pero cuando el elemento a intervenir posee peculiaridades que requieren de un trascendente estudio y especialización, y no se cubren estas necesidades, la actuación se convierte en una intervención con alto riesgo de resultar desafortunada. El patrimonio medieval, en concreto los recintos amurallados, es sin duda uno de los que más ha sufrido este problema ya que la opinión de especialistas no ha gozado de peso a la hora de intervenir. Y como ejemplo, un botón.

El sector de muralla de Málaga que quedó al descubierto tras demoler edificios anexionados a la misma, dejan a la vista una tronera y un trozo de lienzo del recinto murario. Lejos de otorgarle una atención y trato a la altura que merece, se interviene con criterios, materiales y técnicas que la hacen una intervención cuestionada, y todavía cuestionable a día de hoy.


¿Edificio "moderno" o muralla medieval?


NOS UBICAMOS

A finales de 1998 comienzan unas obras privadas en los números 62 y 64 de calle Carretería (Málaga), con la intención de edificar para uso de viviendas. Con motivo de estas obras, se descubre parte de la antigua muralla medieval del siglo XIII cuyo alzado se eleva hasta los 10 metros de altura. [1]

Quien no lo conozca, el trazado de esta calle (Carretería) sigue el recorrido del recinto murario que protegía a la medina musulmana. Esta muralla terminó integrada en las edificaciones de vivienda, aprovechada por la población que allí edificaba como eficaz muro de carga. 



Para entender cómo se llega a esta situación en la que la muralla queda inmersa en las viviendas debemos hacer una pequeña cronología, empezando por tener en cuenta que las modificaciones que esta muralla ha sufrido a lo largo de su historia son bastantes, las primeras indudablemente a raíz de la conquista de la ciudad en 1.487. Posterior a la conquista, la muralla se sigue conservando, pero en peor estado, hasta el punto de que ".. el estado del recinto murado en época de Carlos II debía de ser tan lamentable que el marqués de Villafiel  informa: ...del riesgo de esta Plaza por estar allanadas todas sus murallas (AMATE 1988, p. 78), por lo tanto se realiza una reparación de muros y puertas". [2]

El proceso de construcción de viviendas y otros inmuebles alrededor de la muralla ya viene desde poco después de la conquista al perder ésta la función militar que ostentaba, como queda reflejado en los Repartimientos  recogidos por el historiador Francisco Bejarano. Este proceso llega hasta el punto de que poco a poco se fueron adosando casas por el interior a la muralla, convirtiéndose el foso de la misma en un estercolero. La propia población abría agujeros en los lienzos para verter la basura directamente al foso (Olmedo Checa, F.; 1998) [2]

Recreación de la Málaga Nazarí de 1470, por Antonio Laporte www.laporte.es (enlace)

El culmen de construcción de viviendas adosadas a la muralla llega cuando debido a la importancia urbanística que va adquiriendo el sector de la calle Álamos y Carretería, el regidor Luis de Tolosa propone conceder suelo gratuito a los vecinos que quisieran hacerse una casa en el tramo comprendido entre la puerta de Granada y puerta Nueva, con la obligación de limpiar la parte que le correspondiera de foso, que al final quedará convertido en una gran alcantarilla [2]

A partir de 1721, y autorizada por el Cabildo Municipal, se inicia la construcción de casas junto a la muralla con el fin de eliminar los problemas que suponía el mantenimiento del foso con la única obligación de que cada propietario cubriera y limpiase periódicamente su trozo. Mediada la centuria ya se encontraba edificada toda la acera de los pares, adosándose las viviendas en la mayoría de los casos a la muralla, alguno de cuyos tramos serían parcialmente demolidos en posteriores reformas [3]

La muralla que queda inmersa en las viviendas queda fosilizada hasta nuestros días, que como efecto de la demolición de edificios históricos, sale a la luz de nuevo.

*Hay que tener en cuenta que la muralla  medieval de la ciudad de Málaga está inscrita como Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, en virtud de lo establecido en la Disposición Adicional Tercera de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, de Patrimonio Histórico de Andalucía que dispone la inscripción en el CGPHA de los BIC declarados conforme a la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español, ubicados en Andalucía, así como los que tengan atribuida tal consideración, habiéndose declarado mediante Decreto de 22 de abril de 1949, del Ministerio de Educación Nacional sobre protección de los castillos españoles [B.O.E. nº 125, de 5 de mayo de 1949].


[1] Extraído de: ARANCIBIA ROMÁN, A.: "Intervención arqueológica en la muralla musulmana de calle Carretería nº62-64" en Anuario Arqueológico de Andalucía / 2001, Sevilla, 2004, pp. 603-609, Vol. III-2
[2] Extraído de: IÑÍGUEZ SÁNCHEZ, M.C.: La muralla islámica de Málaga. Referencias textuales y constatación arqueológica. Arqueología y Territorio Medieval, 2. Jaén, 1995, 129-138.
[3] Extraído de: Artículo «La Muralla musulmana de Málaga. Excavación de un tramo conservado en el nº 18 de la C/ Carretería», José Francisco Mayorga Mayorga y José Antonio Rambla Torralvo, publicado en «Arqueología y territorio medieval», nº 2, 1995, páginas 139-154, Revista de Arqueología del Área de Historia Medieval. Universidad de Jaén.



LA INTERVENCIÓN


Después de la constatación de que lo descubierto en Carretería 62-64 era efectivamente un trozo de la muralla medieval, se llevan a cabo los pertinentes estudios arqueológicos y el Ayuntamiento de Málaga decide adquirir los solares de lo que en principio iba a ser una promoción privada.

Dentro de las diferentes propuestas que se presentaron resultó elegida la realizada por Luis Felipe González-Cebrián Tello, que preveía la rotura de la trama urbana implantando una plaza, el forrado con granito de la misma tanto paredes como suelo, y recuperación del lienzo con una intervención sobre la tapia (o mejor dicho tabiyya)  de reconstrucción volumétrica y forrado de la misma. 

La propuesta ejecutada desató mucha controversia, tanto a nivel de calle, cuando el ciudadano aprecia una intervención moderna terminada y a nivel de los profesionales del patrimonio, que lo ven como  ejemplo de mala praxis.

La intervención llega a un punto de bipolaridad tal, que por un lado es usada como ejemplo de mala praxis en formación para especialistas de patrimonio en tierra, y por otro el Colegio Oficial de Arquitectos le otorga Mención de Honor de los Premios de Málaga de Arquitectura 2005.





Análisis de la intervención y estado actual

Vamos a ver repasar a continuación aquellos puntos susceptibles de mayor discrepancia.

RUPTURA DE LA TRAMA URBANA:
La demolición de los edificios sólo dejaba dos posibilidades, o recuperar la volumetría desparecida o dejar diáfano el espacio que ocupaba el edificio, que es lo que finalmente se optó. De una manera u otra se rompía la trama urbana consolidada, tal y como denunciaba el blog Edifeicios. ¿Qué otra posibilidad existía? Atendiendo a la legalidad que menciona dicho blog, el número 62 y 64 nunca debieron ser demolidos.

Situación de las roturas de la trama urbana sobre el Conjunto B.I.C. Centro Histórico
Obtenido de EDIFEICIOS

INTERVENCIÓN DE RESTAURACIÓN:

Acabado: En primer lugar, lo que llama la atención es el aspecto de elemento nuevo o terminado,  que no permite leer la técnica original, al no quedar constancia de los cajones del tapial, muy al contrario de lo que dictan por norma general criterios de conservación actuales, como los que se describen en la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía. Si bien es verdad que la ley es aprobada posteriormente a la intervención, este criterio ya estaba asumido en aquella época entre la mayoría de profesionales de la intervención patrimonial.



















La intervención realizada sobre la muralla le aporta una estética
que bien podría confundirse con un edificio 
de arquitectura contemporánea
Extraído de Anuario Arqueológico de Andalucía / 2001 (enlace)


Revestimiento: Se realizó un revestimiento sobre la superficie de la muralla que después de quince años se encuentra seriamente degradado. La diferencia de tensiones entre materiales (la tierra estabilizada que conforma la tapia de la muralla es muy flexible y el mortero de cal del revestimiento es más rígido), y posiblemente la propia ejecución, ha provocado la fractura y pérdida de adherencia del mismo. 

El propio informe arqueológico ya mencionaba este aspecto de la muralla:
El enlucido plantea PROBLEMAS DE DILATACIÓN TÉRMICA impidiendo que cohesione bien y por lo que termina cayendo. Este se realizaba con una MEZCLA MUY PURA DE CAL, con la finalidad no solo de embellecer sino de impermeabilizar, en muchos casos se le pinta un falso despiece (El Vacar, Córdoba y Puerta Elvira, Granada). En nuestro caso hemos localizado algunos puntos en la torre y la muralla que mantenía este revoque, se encuentran por encima de los niveles del XVI, este dato nos llevaría a vincularlo a reparaciones posteriores a la conquista cristiana. Los estudios realizados en Granada a partir de la restauración de Puerta Elvira plantean la posibilidad de la no realización de un enlucido general de la fabrica después de quitar el encofrado, EL RESULTADO FINAL DEL TAPIAL CONSEGUÍA LA IMPERMEABILIDAD. La zarpa de Carretería 62-64 presenta estas características."
Extraído de: Anuario Arqueológico de Andalucia, 2001 / Ana Arancibia Román (Enlace)

El revestimiento alternativo podría haber sido un simple consolidante a base de lechada de cal, silicato o similar, o en todo caso, morteros de cal dosificado específicamente para este caso, utilizando varillas de fibra de vidrio en sentido perpendicular al plano del lienzo para asegurar la unión del revestimiento con los restos de la muralla.



Imagen de grieta en estrella, lo que indica una clara falta de adherencia del revestimiento a la muralla.
Diciembre 2013 y diciembre 2014

El deterioro del revestimiento avanza a pasos agigantados. En pocos años se ha desprendido gran parte del mismo.
En la zona inferior el revestimiento esta totalmente despegado del paramento.




Otras patologías: Otros aspectos a destacar que hoy en día sufre la muralla son las humedades posiblemente agravadas por el revestimiento que se ejecutó, al impedir la correcta transpiración, acompañado de un drenaje insuficiente.

El revestimiento también impide la correcta transpiración de la tapia. Debajo de este mortero, el núcleo de la muralla 
también se está deteriorando

Las reconstrucciones volumétricas que han ejecutado con ladrillo cocido, lo que implica una patología asegurada, debido por un lado la diferencia de tensiones entre el ladrillo cocido (muy rígido) y la tapia (flexible) y la distinta "dureza" entre materiales, ya que es un material "duro" dentro de otro mucho mas "blando", la tapia. Una alternativa hubiera sido la ejecución de tapia, pero solamente se puede ejecutar desde zona superior, por lo que las pérdidas de sección a mitad de altura del lienzo se podrían haber solucionado con BTC (bloque de tierra comprimido) o tapia complementada con varillas de fibra de vidrio.




La introducción de malla de fibra sintética para evitar grietas y fisuras desluce ahora que
quedan al descubierto. Algo mas respetuoso con el monumento hubiera sido introducir varillas
en la tabiya de fibra de vidrio como ayuda al soporte del revestimiento

En zonas más altas comienzan a aparecer grietas. Como bien decía el informe arqueológico,
los revestimientos sobre este tipo de soportes no funcionan correctamente y no son recomendables.





REFERENCIAS EJEMPLARES

Para entender mejor los puntos expuestos sobre lo discutible de la intervención sobre la muralla, vamos a mencionar algunos casos de intervenciones que se toman como referentes de buena práctica donde únicamente se reconstruye lo esencial para mantener la estabilidad del bien, y siempre utilizando técnicas materiales compatibles.

En el caso de la intervención sobre la muralla del Albacar de Ronda es consultable en el articulo escrito por los autores del proyecto de intervención y directores de obra, con valiosa información sobre los criterios imperantes de restauración (enlace).

Muralla del Albacar, Ronda. Estado original
Muralla del Albacar, Ronda. Ya restaurada.
Realizado por Yamur Arquitectura y Arqueología y Hermanos Campano S.L.

Muralla del Albacar, Ronda. Intervención sobria y discreta
Obtenido de: enlace


Intervención en la Alcazaba de la Reina (Badajoz)
Fotografías obtenidas de TABYA enlace

Alcazaba de la Reina (Badajoz)
Ficha Restapia: Enlace

Intervención en el castillo de Oropesa, por Fermín Font
(Fotografía obtenida de enlace)



CONCLUSIONES


Desde que se realizó la intervención han pasado quince años, y los criterios de intervención priman ahora el respeto por el Bien patrimonial. Haciendo un repaso por diferentes textos y estudios de excelentísimos profesionales de la materia, como los mencionados anteriormente, podemos reflejar algunos en rasgos generales:
  • Consolidar como objetivo primordial, respetando las características constructivas y tecnológicas de la muralla.
  • Tener en cuenta el estudio arqueológico previo.
  • Los materiales  y técnicas utilizadas serán lo más similares posibles al original, evitando así problemas de compatibilidades.
  • No reconstruir ningún elemento del que no se tenga constancia.
  • Realizar las reconstrucciones excepcionalmente necesarias para asegurar la adecuada estabilidad y durabilidad de la estructura.
  • Y sobre todo, asegurar con la intervención la conservación del bien y evitar la imagen final de elemento "terminado" o "nuevo".

El Patrimonio murario malagueño necesita un Plan Director para establecer criterios generales y prioridades en su intervención. Parece que no le queda mucho para ser aprobado definitivamente, esperemos que sea en breve.

Noticia en diario SUR